
Un profesor de inglés que tuve en la universidad, que respondía al nombre de Kim Jurmu, fue quien me hizo notar por primera vez que los mexicanos no éramos menos prejuiciosos con los gringos que ellos con nosotros. Un buen hombre sin duda Kim, y durante el tiempo que fue mi profesor, nos unió una relación cálida y afectuosa, y le aprendí algunas lecciones interesantes, lecciones de vida más que de inglés. Fue entonces que me dio por investigar un poco más sobre la historia norteamericana y en esa indagatoria, di con la pintura de Grant Wood. Instantáneamente atrapó mi atención. Los colores, la composición, los temas, el humor y la ironía me provocaron un profundo placer. Casi simultáneamente descubrí también la pintura de Edward Hopper y gracias a la pintura de ambos, empecé a mirar de otra forma ciertas películas estadounidenses así como a ciertos directores. La fotografía, la pintura y el cine terminan interrelacionándose en algunos valiosos e interesantes momentos de la historia. Sin ir tan lejos algo así ocurre en México con José Clemente Orozco y las películas del Indio Fernández, por ejemplo (con fotografía de Gabriel Figueroa). No me voy a poner a hablar del archicomentado cuadro de Wood "American Gothic" porque ya no hay mucho que agregar a ese tema, pero sí quiero ensalzar su técnica, su paleta, su dedicación a crear un arte regionalista tomando como modelo la vida campestre de Iowa. Me llama mucho la vida campestre, no sé si como un tangible proyecto de vivir así, o como un anhelo ideal de vida sosegada. De ahí que disfrute enormemente de la poesía de Horacio laudatoria de la vida reposada, y por supuesto la Oda a la vida retirada de Fray Luis de León culminando con el Menosprecio de corte y alabanza de aldea de Fray Antonio de Guevara. Hay algo de idealizado en los paisajes campestres de Grant Wood, porque son abstracciones de la naturaleza. Él mismo declaró que eludía por completo ser "fotográfico". Es quizás por eso que mi ideal abstracto de vida campestre encuentre su enclave perfecto en la obra de Grant Wood.


siempre nos cuenta y nos trae cosas interesantes, pelotudo.
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